Cine: Rock 'N' Roll Highschool










Los 70, una de las décadas donde a muchos nos hubiera encantado vivir, y saborear. Ese tiempo donde ya 20 años atrás el adolescente se había puesto en la mirada de todos los más grandes que ni siquiera entendían que ocurría con tanto alboroto. Una gran desinhibición del cuerpo, originalidad en la vestimenta y por sobre todas las cosas la clave que marco a toda esa juventud: el Rock & Roll.
En este contexto de protestas y contestaciones a la autoridad se fija el marco para “Rock N Roll High school”. Esto se trata de un grupo de adolescentes en el auge del punk con los Ramones a la cabeza.

La película es del año 1979, rodada en los Estados Unidos a lo Hollywood y aunque se pensaba que iba a ser un gran lanzamiento, no tuvo el recibimiento que se esperaba, pero acá estamos para recomendártela y puedas apreciarla luego más de 30 años.
Todo comienza en Vince Lombardi una escuela secundaria que reza con el lema de vida característico de los norteamericanos: “Ganar no es lo más importante… Es lo único”. Allí una estudiante llamada Riff Randell (P.J Soles), fanática de Ramones comienza poniendo a todo volumen uno de los himnos de esta
banda: “Sheena is a punk rocker”, arengando a todos los compañeros que bailaban frenéticos en todo el edificio, con los profesores desesperados intentando reestablecer el orden.


Riff adoraba a Joey y su máximo sueño era alcanzarle una canción que ella misma había compuesto, “Rock N Roll High School”, para que la banda la tocara en vivo. Así es que pasa tres días haciendo cola para obtener tickets logrando conseguirlos, pero luego de unos pequeños problemitas la directora, con su carácter mandón, antisubversivo y ante todas las cosas “anti rock n roll” se los quita. Obviamente ella va a tratar de todas las formas ingresar a ese recital para conocerlos.
El film cuenta con la presencia verdadera de todos los integrantes de los Ramones actuando, se decía que su participación había sido una estrategia publicitaria para vender más discos, cosa que no tendría nada de raro.



Uno de los condimentos que hacen a esta película un poco más interesante es su banda de sonido que cuenta con temas como “Bent Fabric” de Alley Cat, “School days” de Chuck Berry, "School’s out” de Alice Cooper, “Did we meet somewhere before” de Paul McCartney, “High School” de MC5, “Rock & roll” de The Velvet Underground y obviamente una larga lista del mejor punk de los Ramones: "Blitzkrieg Bop", "I Just Want to Have Something to Do", "I Wanna Be Sedated", "I Wanna Be Your Boyfriend", "Pinhead", entre muchas otras.
Como dato: Hay también una secuela realizada en 1991 denominada “Rock N Roll High School Forever”, con la temática casi idéntica pero contextualizada en otro tiempo.


Leer más...

Cine: Wayne's World, "excellent!"










A algunos les parecerá una porquería, otros pensarán que es un peliculón. Pero no se puede negar que “El mundo de Wayne” caracterizó a los noventa en su totalidad, en especial al joven de esta época: Entre grunge y rockero, fan de MTV y la televisión, adicto a la comida rápida, al chiste fácil y seguidor fiel de Guns N’ Roses, Aerosmith y el legendario Alice Cooper.

El personaje de Wayne Campbell, por Mike Myers, nace anterior a la película en el programa de la CBS: “It’s Only rock & roll”, tal como el tema de los Stones. En ese entonces el segmento se hacía llamar “Wayne’s Power Minute”. Luego, ese pequeño segmento, se agrandó y tomó más forma en la serie “Saturday Night Live”, donde se simulaba un programa de bajo presupuesto en el propio sótano de Wayne, que conducía junto a su raro amigo Garth Algar, encarnado por Dana Carvey, con el que hablaba de música y hacía payasadas.

La primera película fue estrenada en 1992. En ésta un productor contrata el programa “Wayne’s World” para hacer una campaña publicitaria de un videojuego. Luego, como es de imaginar, se distorsiona la situación, porque Wayne y Garth se pelean y todo termina en una confusión. También aquí Wayne conoce a Cassandra, una bella rockera que le flecha el corazón y por la que lucha hasta el final del film.
 
En esta película hay escenas claves, como el momento que están en la cafetería y Garth se queda embelesado mirando a la moza, ahí es que comienza a sonar “Foxy Lady” de Hendrix y se imagina acercándose a la chica, pero bailando de una forma muy graciosa.

Además hay otro momento donde consiguen pases libres para un recital de Cooper, con lo que logran ingresar a los camarines. Ven al cantante, y luego de quedarse atónitos un instante, largan una de sus célebres frases “We're not worthy!" (¡No somos dignos!), haciendo un gesto de alabanza.






















La segunda, fue lanzada al año siguiente y aunque dicen que las secuelas no superan la primera parte, esta puede decirse que sí, ya que ocurren muchas más aventuras y hay más dinamismo en las escenas, personajes y paisajes.

La historia esta vez cuenta que Wayne tiene un sueño donde se le aparece un indio desnudo y lo lleva a hablar con Jim Morrison al desierto, el cual le indica que tiene que hacer un concierto de rock donde le dice: “Si reservas, ellos vendrán”. Convencido de que el sueño era casi real Se embarca junto a su amigo fiel Garth, en otra aventura, donde se trasladan de un lado al otro intentando dar forma al “Waynestock”.
 
Esta peli cuenta con la participación al comienzo y al final de Aerosmith, banda culto del momento.

Leer más...

Janis Joplin: La reina blanca del blues

“Cuando canto me siento como enamorada. Es más que sexo. Es el punto en que dos personas llegan a eso que llaman amor por primera vez, multiplicado por todo el público”. Esta fue una de las frases que quedaran clavadas en el tiempo de la talentosa Janis Joplin. El pasado 4 de octubre se cumplieron cuatro décadas de la perdida de la cantante, menos de un año después de la muerte de Hendrix.
Se fueron en una misma época varios de los estandartes del rock, que daríamos la vida por verlos en carne y hueso, pero que sólo podemos revivirlos en esos vinilos, CD’S o míticos recitales en cinta de cassette o DVD’s.´



Nadie pudo creer la noticia de que Janis Joplin había muerto de una sobredosis de heroína en Los Ángeles, donde había ido a grabar su nuevo disto “Pearl”. Se dice que era una droga de una pureza impecable, y que posiblemente haya había alguien más en la habitación, porque las jeringas habían desaparecido. Otra muerte que se rodeó de misterio. Morir a los 27… desde estas épocas se gestaba el “vive rápido, muere joven”.
Una vida de amor y desamores, una mujer rebelde que buscaba a sus sueños y ser feliz, dicho por ella misma: “Aquí estoy, amigo, para celebrar una fiesta, la mejor posible mientras viva en la tierra. Creo que ese es también tu deber”.

Creciendo al ritmo del Blues
Janis nació un 19 de enero de 1943 en Texas, sus padres hubieran querido que sea una buena maestra, pero los caminos la llevaron para otros destinos mas raros y recónditos. Ya en la secundaria comenzó a resaltar y diferenciarse del resto, se juntaba con jóvenes onda beat, lo que la convirtió en una marginada por los demás compañeros y la acusaban por ser amiga de los negros. En esta época fue que comenzó a familiarizarse con la música, en especial el blues y soul, y sus dotes artísticos comenzaron a aflorar naturalmente.
Después de este período empezó a estudiar Bellas Artes, y en su tiempo libre cantaba en bares de la zona por lo que comenzó a hacerse conocida, aunque aún más le ocurriría al trasladarse a San Francisco. En esta ciudad hizo buenos contactos como Ron “Pigpen” McKerman, que luego sería su amante y más tarde miembro de Grateful Death; y Jorma Kaukonen, futuro guitarrista de Jefferson Airplane. Es en esta etapa cuando inició el consumo de drogas y se hechó al abandono, hasta que en 1965 se enamoró de un hombre llamado Peter Leblanc, que la incentivó a sentar cabeza y le propuso matrimonio, por lo que volvió a estudiar a Texas, aunque tiempo después él la abandonó, lo que afectó profundamente a Janis.

Irradiando talento
Intentando superar la ruptura, la cantante volvió a San Francisco con un productor que conoció en Texas: Chet Helms y se unió en la banda Big Brother and Holding Company en el año 66’. Con este grupo grabó su primer álbum firmado por una discográfica y actuó con grandes personajes como The Grateful Death, Jefferson Airplane y Jimi Hendrix.
El disco “Cheaps thrills” salio en el 68’ y fue muy bien criticado; la personalidad de Joplin se respiraba en él, a través de su imponente voz y el sentimiento que irradiaba en cada canción. Pero como la prensa se centraba demasiado en ella y los gustos de Janis se inclinaban más al blues y el soul comenzaron roces con la banda, por lo que la dejó.

Un nuevo grupo, en el año 69’, se formo junto a ella y se llamó “Kozmic Blues Band”. Con ella grabó un nuevo disco con el nombre “I got dem ol’ Kozmic Blues again mama!”, que no tuvo buena recepción en EE.UU., ya que era muy distinto a lo que venía haciendo.
En abril partió con la banda a Europa, donde giro en varias ciudades con muy buen acogimiento de la gente, pero igual se sentía sola por lo que siempre decía: “Me siento tan inútil acá abajo, sin nadie a quien amar. A pesar que he buscado por todos lados, no puedo hallar a nadie que me ame, que sienta mi cariño”, “En el escenario, le hago el amor a 25000 personas diferentes, luego me voy a casa sola”. Por esto se hundió en la heroína y a finales de ese mismo año decidió tomarse un descanso y dejó el grupo.
En febrero del 70’ viajó a Río de Janeiro para respirar otros aires y conoció a David Niehouse de quien se enamoró y anduvo de aventura por las selvas de Brasil. Tiempo después de volvió junto a él a San Francisco.

De regreso formó una nueva banda: Full Tilt Boogie Band, con los que congenió muy bien y tocaron en vivo un par de veces. Con ellos fue que comenzó a grabar ese último disco: “Pearl”.
Desgraciadamente luego pasó lo que todos sabemos, y el disco se lanzó en el 1971 con mucho éxito, tanto que se mantuvo 14 semanas número uno en ventas.

Curiosidades:


  • Janis dejó en su testamento 10.000 dólares para que sus seres queridos organizaran una gran fiesta celebrando su muerte.
  • Dicen que se llevaba muy mal con Jim Morrison y que una vez quiso acosarla y ella le partió una botella en la cabeza.
  • Sí se llevaba bien con Hendrix, con el que tuvo varios encuentros sexuales en los camerinos.
  • El legendario Jhon Lennon recibió, días después de la muerte de la artista, una cinta donde ella le cantaba el feliz cumpleaños.
  • La película La rosa (1979), protagonizada por Bette Midler, está inspirada en la vida real de Janis Joplin.


Leer más...

Entrevista: 250 Centavos, "Vale"










Comenzando con un punk crudo en el 2001, 250 centavos hoy luego de pasados varios años se define simplemente como “Rock”. La banda se encuentra en un buen momento en la espera del lanzamiento de su nuevo disco “Vale”, que según nos adelantaron saldrá a mediados de este mes o en marzo con un sello a confirmar. La producción artística del mismo fue llevada a cabo por el guitarrista y cantante de Attaque 77, Mariano Martínez, con el cual aseguraron haber crecido mucho musicalmente. La expectativa de la llegada del disco los anima para llegar a más gente de todo el país, todavía no hay fechas pactadas de gira, pero sí se ven a lo lejos planes de dar vuelta la Argentina presentando el material.

En pleno centro, en el paseo del Buen Pastor, alrededor de mucha gente que se amontonaba en las milimétricas parcelas de pasto, me juntamos con dos de los integrantes de 250: el cantante y saxofonista, Juanito Ninci y el guitarrista y encargado de coros, Sebastián Martínez. En una larga y entretenida charla contaron su experiencia actual y anterior con la música en el rock local y lo que se viene para este 2010 que recién nos está pisando los talones pero que se las trae.

¿Cómo se ven en la actualidad después de todo el tiempo que ya llevan como banda?
Juanito: Yo creo que más que nada la banda tuvo un gran crecimiento en todos estos años. En un principio empezó como un hobbie, y después la respuesta del público y nosotros mismos empezamos a encontrarnos en eso. La banda creció, uno escucha por ahí una de las grabaciones que tenemos, por ejemplo la primera: “Nunca es tarde para una cerveza más” del 2001 y se nota un gran crecimiento desde ahí al EP que salió en el 2004, “No me importa más nada”. Ahí hubo un cambio rotundo en la banda, se nota un cambio musical. Ahora nos vemos en un buen lugar, no donde queremos estar, que es vivir de esto, pero hoy por hoy nos vemos situados en un buen lugar, ya que musicalmente estamos bien y mucho mejor que antes, podemos decir que somos profesionales.
Sebastián: Es lo que uno busca, llegar al nivel de profesionalidad, para que el resultado te permita sostenerte con eso, que podamos vivir de la música, podamos hacer canciones que nos gustan y tocarlas felices. Desde el 2001 hasta hoy, la banda fue todo crecimiento, todo positivo, obviamente que con altibajos y mucha gente que paso por la banda, eso también nos hizo crecer.
Juanito: Puntualmente eso tiene que ver con el crecimiento, la gente que estuvo, la gente que se fue y la gente que entró a la banda siempre marcó un cambio, el cambio siempre es positivo para crecer, aprender y saber uno mismo donde está situado, porque cuando se va un músico es como que te sentís desnudo. Pero por ahí el tema de decir, bueno se fue, pero nosotros seguimos adelante. Nunca bajamos los brazos, si esa persona se bajó del tren se subirá otra con ganas de laburar. Por suerte ahora estamos en una etapa donde estamos consolidados, creo que es la etapa donde los integrantes de la banda son los definitivos, porque es gente con pila.

¿Cómo se ven musicalmente ahora?
Sebastián: Musicalmente hoy nos vemos mucho más tranquilos, mejor que hace 5 años atrás. Ese tipo de transiciones tiene que ver con los integrantes, cada uno aporta su historia musical. Obviamente que desde allá del 2001 hasta hoy la banda ha crecido, todos aprendimos un poco más, tanto grupal como individualmente. Cada uno fue perfeccionando su rol y se trata de ser cada día mejor.
Juanito: Al principio el punk era lo que nos guiaba, hacíamos punk rock porque era lo que sentíamos, además éramos más chicos y era lo que nos gustaba escuchar a todos. El tema de los integrantes es importante para ese cambio. Cuando entra Lucas, empezamos a hacer reggae porque implementamos el piano, después entró Sebastián que es metalero, y así se fueron mezclando las personalidades. Siempre, en la banda no hubo una voz más fuerte que la otra siempre fuimos todos iguales. Ese punk que al principio era súper cuadrado empezó a ser mas redondito con la implementación del ska, el reggae, etc. Siempre fluyen cosas distintas porque somos muy diferentes todos, escuchamos diferentes cosas y esta bueno mezclarlo. Lo bueno de todo esto es que nosotros tenemos la cabeza bien abierta. El tema de hacer otro estilo es crecimiento, más allá de que nos ha pasado de tocar y teníamos muchos seguidores que eran muy punk y cuando empezamos a cambiar el estilo no fueron nunca más. Pero eso fue un recambio, porque había gente que no escuchaba punk y que empezó a escuchar y le empezó a gustar.

¿Qué se traen con el nuevo disco que están a punto de lanzar: “Vale”? ¿Cuándo sale?
Juanito: No hay una fecha aún pactada, porque no sabemos con que sello va a salir. Aunque más o menos sabemos que saldría en febrero o marzo sí o sí. Ya está terminado, están el arte, las fotos, todo. “Vale” es un disco que plasma la personalidad de la banda, tiene de todo, reggae, ska y muchas canciones. Tiene 15 temas, que varían entre varios estilos. El disco esta apuntado a públicos de todas las generaciones, quizás las letras ya son menos adolescentes. Por ejemplo, el primer disco era más rebelde porque teníamos entre 18 y 20 años, ahora es un poco más maduro.
Sebastián: Lo grabamos con la producción de Mariano Martinez. No teníamos relación con Mariano, tratamos de ubicarlo porque teníamos la cabeza de hacerlo con un productor, una persona que nos guíe en el sonido del disco. Lo grabamos en Tanti, porque él tiene un estudio de grabación ahí, así pudimos grabar sin apuro, sin contabilizar las horas. A Mariano desde el vamos le gustó la idea y las canciones, él eligió que temas entraban en el disco, organizó el sonido de la banda, influenció en el armado de las canciones, entre otras cosas.

¿Cómo sienten al rock de Córdoba en este momento?
Juanito: El rock de Córdoba tiene un problema muy grande que es la competencia entre las bandas, es una cosa que involuciona al rock. La competencia sana está buenísima, decir tocamos dos bandas el mismo día y tenemos propuestas para elegir, pero el rock de Córdoba tiene una competencia que no es sana, porque es como de farándula.
Sebastián: Quizás el músico cordobés tiene como un tabú, acá se acostumbra que el cuarteto sea lo que se trabaja como profesional y masivamente. Acá el rock de Rock sigue siendo amateur desde la cabeza de cada uno, en el sentido de que el músico de acá debería tomarse más en serio la música y hacer que crezca.
Juanito: No hay unidad, no hay un público porque quizás las bandas no dejan que eso se genere; el público de una banda va a ver esa banda, porque esa banda no quiere a las demás. No hay compañerismo, y eso hace que el rock no crezca. Acá hay un nivel musical impresionante, pero el rock no puede explotar porque hay competencia constante desde el estar fijándose que hace el de al lado. Hay gente que nos decía: “Ustedes no son punk, son unos caretas…”, eso no existe porque ser punk es hacer lo que se te canta, y eso es lo que hacemos.
Sebastián: En fin, si el rock de Córdoba uno se lo toma más en serio, va a empezar a crecer y la gente lo va a ver a eso.



Leer más...

Crónica: AC/DC en Buenos Aires

El 2, 4 y 6  de diciembre del 2009 se presentó en nuestro país, precisamente en el estadio de River Plate con motivo del Black Ice Tour, la banda australiana AC/DC, brindando un show imponente que no sería exagerado decir que fue el espectáculo del año. Un escenario que cambiaba de matiz a cada momento, siempre con nuevas sorpresas, un sonido de última generación que invadía el estadio y la presencia escénica indiscutida de los músicos, hicieron de la visita una fiesta para todos los expectantes fanáticos.











Día de sol radiante para Capital Federal en la mañana del 2 de diciembre, la cola de gente desplegada en la Avenida Libertador del barrio porteño de Nuñez crecía proporcionalmente al tiempo que pasaba y amontonaba cada vez más negras remeras de AC/DC, mientras los vendedores ambulantes no paraban de ofrecer merchandising. El estadio de River se preparaba para explotar en cuestión de horas con el más crudo rock.
Las puertas se abrieron alrededor de las 4 de la tarde y la multitud organizadamente comenzaba a ingresar al estadio, algunos corrían de emoción, otros con cara de asombro miraban a sus amigos y repetían a coro: “¡No lo puedo creer!”. También, algunos no sabían ni donde estaban; me reía cuando el vendedor de panchos preguntaba a alguno de los que pasaban: “¿Quién actúa hoy? ¿Tocan rock o qué?”, igualmente entendible, no todo el mundo puede ser enfermizamente fanático como uno.

Luego de un momento de espera, mientras el Monumental seguía recibiendo gente y más gente, comenzaron las bandas teloneras. Aproximadamente 18:30 dio sus primeros acordes el grupo del ex baterista de Riff Michell Peyronel, donde con emoción desarrollaron sus propios temas y alguno que otro de aquella banda argentina legendaria. Luego, casi pisando las 20 hs, salieron a escena Las Pelotas con el pelado Daffunchio al frente. No bien recibidos por el público que extasiaba de un rock más energético, se hicieron merecedores de miles de botellas de plástico que caían en el escenario con violencia y apuntando siempre al blanco. Después de varios temas y esquivar varios botellazos, Daffunchio decidió tomarse las cosas con humor: “Tocamos para que ustedes se diviertan… Y nos tiren cosas si quieren”.


El momento más esperado estaba ya a minutos de empezar y por ese motivo todos comenzaban a gritar con euforia y melodía futbolera: “¡AC/DC, AC/DC!”. Cada vez con mayor presión la gente se apiñaba en la valla y los empujones y golpes ya no importaban.
A las 21 hs. las luces de River se apagaron, se hizo medio segundo de silencio, y gritos generales se escuchaban hacían eco por todos lados. Luego de una proyección que sirvió de introducción, se abrió la pantalla y el gigante tren de cuernos rojos se hizo presente, ahí fue cuando el riff de “Rock’N Roll Train” se apoderó del estadio. Brian Johnson, Angus Young, Malcom Young, Cliff Williams y Phil Rudd ya eran dueños de miles de mentes que los miraban con admiración.

El éxtasis en el público ya era ilimitado, fue así que siguieron el show con “Hell ain’t a bad place to be” y el conocido “Back in black”, donde por esa misma razón el estadio explotó cantando. Brian y Angus no dejaban de moverse de un lado al otro del escenario, la edad parecía que no les pesaba en lo más mínimo. Sonó en lo que siguió “Big Jack”, otro tema del último disco, “Dirty deeds done dirt cheap”, donde el coro de la gente en el estribillo vibraba en cada rincón, “Shot down in flames” y el increíble “Thunderstruck”, un poco confuso al principio pero como un estallido después, como era de saber.
El espectáculo se sucedía con un gran desarrollo escénico, juegos de luces que acompañaban cada tema y un sonido envolvente que abrazaba a todo el público. Miles de cuernos rojos adornaban el estadio sacudidos por miles de brazos, brillando con sus luces rojas parpadeantes mientras, sonaba “Black Ice” con su riff contagioso.

Luego el tema “The jack” dio pié a Angus para su célebre Streap, donde con ayuda de las palmas y gritos de la gente, el guitarrista se sacaba su uniforme de colegial hasta llegar sólo a la bermuda para rápidamente bájarsela, mostrando un bóxer que con un rojo brillante llevaba marcado: AC/DC. El show continuaba con más sorpresas, la próxima canción fue “Hells bells”, que fue anunciada indirectamente cuando de lo alto del escenario la campana maciza con la inscripción del nombre de la banda bajó lentamente y Brian tomando envión corrió desde la pasarela hasta sostenerse de la cuerda que colgaba del llamador y sonó la primera campanada que hizo erizar la piel.
La energía era desmedida y sonando “Shoot to thrill”, desbordó la emoción. Le siguió “War machine”, “Dog eat dog” y un pequeño receso que reanudó la actuación con uno de los temas más ovacionados de la noche: “You shook me all night long”, donde el estribillo cantado con desaforo por la gente tapaba hasta la voz de Jonhson.

“T.N.T” fue dinamita a la hora del show y “Whole lotta Rosie” comenzó con su rítmico riff de guitarra y una gran muñeca inflable que hacía honor al tema apareció detrás del tren, era una gorda con escasa ropa que movía el pie al ritmo de la música. Luego pasó a escena el auto referencial “Let there be rock” donde en la mitad del tema, el talentoso Angus, pudo hacer un prolongado solo que dejó a todos con la boca abierta cuando miles de papelitos fueron despedidos y cayeron con nieve en la cabeza de los miles de espectadores que saltaban y saltaban de alegría.´


Ya llegando al final del gran show, Angus tiró los primeros acordes de “Highway to hell”, haciendo temblar al estadio con el famoso estribillo, mientras del tren del principio salía fuego que impactaba a cada uno en los ojos. La última canción se adelantó cuando de ambos costados del escenario salieron tres cañones del siglo XIX, obviamente haciendo alusión a “For those about to rock”, donde en los estribillos finales estallaban con fuerza y se imponían incitando más al éxtasis.

Para terminar se tiraron fuegos artificiales que adornaron el cielo de la noche porteña y cerraron la primera de las presentaciones de AC/DC en Argentina, que quedará latente en el recuerdo de cada uno de los que asistieron.
Leer más...

Misfits: Famous Monsters, el horror punk vive










Definitivamente “Famous Monsters”, es el disco más contundente e impactante de la era post-Danzing. En este álbum, se puede destacar la fuerte figura de Jerry Only y la voz simple, melódica e icónica de Michael Graves, que junto con Doyle en su sucia y agresiva guitarra y Dr. Chud con su potente batería, hicieron un trabajo completo y exultante a los largo de los 18 tracks que definen el disco.
 
Hay muchas opiniones con respecto a esta vuelta de los Misfits luego de 1995, cuando Danzing se decide cederle los derechos sobre la banda a Only. Pero realmente es valorable que luego de esa brecha de tiempo (desde 1983 hasta 1997 con “American Psycho”), el horror punk que los identificó y del cual fueron sumos pioneros no se perdió y siguió creciendo como sub-género alimentando más y más al punk rock.

Uno de los detalles a destacar, es que el single destacado de este álbum fue “Scream!” que se plasmó en un video clip con la estelar dirección de George A. Romero, el original creador de lo que ahora llamamos “zombies”, a los que dio notoriedad con su clásica película “La noche de los muertos vivos” (1968).
De esta manera, “Famous Monsters”, muestra una gran creatividad en cada tema que queda grabada en cada estribillo. Canciones como “Die Monster Die”, la cuasi balada “Saturday Night” o “Descending Angel”, entre otras, son melodías imborrables con gran connotación y fuerza. La conjunción de los instrumentos más básicos del rock hacen eclosión en este disco de colección.
Leer más...

¿Lobo está?



Te perseguía un lobo negro y tratabas de escapar con fervor. No entendías con certeza cuales eran su motivos de caza pero sólo por inercia o instinto corrías hacia la lejana llanura de árboles mansos. Mirando a tu alrededor, miraste a lo lejos y pudiste divisar un letrero, lo que significó el acercamiento a una ruta o algo similar, lo cual exactamente no importaba. Trascendental era llegar a un lugar que te mantuviera a salvo, lejos de la bestia que corría y movía sus mandíbulas con desprecio y ahínco. Apretabas los puños casi clavándote las uñas y un grito ahogado se escondía en tu garganta. Pero seguías corriendo. La muerte amenazaba pero el instinto de supervivencia machacaba macabramente en tu mente, quizás había alguna razón por la cual valía la pena seguir viviendo.

En esos momentos que las piernas ya no te respondían a tal velocidad, comenzabas a recordar esos viejos momentos, esas pausas que hacen caminar buenos instantes entre pizzas y globos. Ahí era donde cobrabas valor, el sol volvía a amanecer y las nubes negras no tapaban tu mejor estrella. Pero tal vez eso no era suficiente, la fiera corría a su presa con presagio de gloria, y vos mirabas ese cartel, ese letrero que te llevaría a estar seguro, sin lobo negro ni problemas angustiosos.

La persecución se tornaba agobiante hasta que el cartel se hizo visible, letras de un platinado dudoso brillaban por el escaso sol de media tarde. Rezaban palabras tachoneadas con aerosol, pero efectivamente eran señal de vida, de salvación. Mirando a ambos lados y firme al frente pudiste ver un cuerpo meciéndose en una hamaca, ¿era eso un oasis?. La persona se mecía tranquilamente y en su quietud se escuchaba el canto de un pájaro quejumbroso y una gaviota que había perdido el mar.

Seguías corriendo a toda velocidad y ese paisaje de total serenidad te dejaba atónito, sabías que el lobo te perseguía y gruñía por la rabia de no poderte apresar, cuando de repente el cuerpo que descansaba en paz en la hamaca se levanta pasivamente y te ve venir atolondrado y temblando del miedo.
Con un grito agudo te llama amistosamente y estira su mano hacia donde estás. Frenás de golpe escuchando con atención y sigilosamente miras para atrás y ya no había lobo, no había problemas, estabas a salvo. Que lindo es tener amigos...
Leer más...

Homenaje a Jimi Hendrix

Un artista increíble para la época y para toda la historia del rock, una estrella que brillara en el firmamento por siglos y siglo o al menos hasta que este mundo exista. Estamos hablando de Jimi Hendrix, un personaje que dejó y dejará sus huellas en la música por siempre, tanto por su increíble e inédita forma de tocar la guitarra, como por su potente voz.




Claramente, no podemos negar que el paso de Hendrix por este mundo fue totalmente un punto crucial. En todo este último tiempo en varios ranking de guitarristas salió en la cumbre y aún siguen proponiéndose galardones para el mito.
Comenzó con la música de muy pequeño con un ukelele que encontró su padre limpiando el garage, pero más tarde a los 14 años también su este llegó con una guitarra acústica de cinco dólares, para luego también obtener una guitarra eléctrica Supro Ozark que marcaría desde allí su carrera.

Nació una estrella
Jimi nació en Estados Unidos, en el estado de Washington, el 27 de noviembre de 1942, con el nombre de Jhonny Allen Hendrix, que luego fue cambiado por James Marshall Hendrix, el nombre de su abuelo. Tuvo una infancia complicada y humilde, donde el divorcio de sus padres lo marcó, luego de ese episodio pasó a vivir con su abuela, Nora Rose Moore.
En su adolescencia comenzó a relacionarse con la música y a obtener influencias de grandes músicos como B.B. King, y como estaba marcado que su vida era la música y no la aburrida escuela, la abandonó antes de graduarse.
En los 60, tuvo algunos problemas con la ley, por lo que tuvo que elegir entre reclusión o el alistamiento militar, por lo que eligió lo segundo. En el 61, ya estaba siendo entrenado por el ejército, pero no duró mucho. Algunas versiones dicen que como quería dedicarse a la música, se declaró ante el psicólogo como homosexual, y otras dicen que lo encontraron masturbándose. De igual forma, abandonó el régimen militar para dedicarse de lleno a lo que realmente le llenaba el corazón.

Al ritmo del Blues
Los primeros pasos en la música fue en un grupo que armó con su amigo Billy Cox, Los King Casuals. Más tarde luego de un período tocando en circuitos de rhythm and blues, decidió trasladarse a New York en 1964. Hasta el ’65, fue de una banda a otra, hasta que a finales de este año consigue un contrato discográfico con Ed Chaplin.
Un año después formo su propio grupo “Jimmy James and the blue flames”, durante este periodo es que comenzó a consumir drogas como el famoso y tan de moda en la época: LSD. En este tiempo también conoció al excéntrico Frank Zappa, que le hizo conocer el famoso en innovador efecto de guitarra en ese momento, el “Wah wah”.

El ascenso
En el ’66 se da un giro que marcaría su carrera, cuando Linda Keith, la novia de Keith Richards, le presenta a Chas Chandler, el bajista de la banda Animals, que conmovido por el talento de Jimi, lo llevó a firmar un contrato en Londres con, Michael Jeffrey.
Luego de algunas pruebas se conforma la banda, con Jimi Hendrix en guitarra, Noel Redding en bajo y Mitch Mitchell en bateria, formandose la “Jimi Hendrix Experienced”. Comenzaron sucesivas presentaciones en Europa lo que llamó la atención de muchos musicos como Eric Clapton y los famosos Who. El single conformado por “Hey Joe” (Lado A) y “Stone Free” (Lado B) superaron exitos en ventas y así le siguieron “Purple Haze” y “The wind cries Mary”



Llegada a USA
En el ’67 “Are you experenced?” obtuvo un record de ventas casi superando a “Sgt. Pepper’s lonely hearts club band” de los Beatles. Solamente faltaba llevar el éxito a Estados Unidos. La oportunidad se dio en el “Monterey International Pop Festival”, donde Jimi con su abnda se presento con gran éxito ganandose la admiración del nuevo público, aquí mismo fue cuando se cumplió el famoso rito donde quema y destruye su guitarra.
Luego de algunos desencuentros por la forma de ser de Jimi, es decir su gran poderde lider y su forma tan libre y relajada pero exéntrica de tocar, llevaron a que Chas Chandler abandonara la banda y tiempo después lo hiciera Noel Redding

Consagración en Woodstock
La total consagración se dio con la nueva formación en el famoso festival de Woodstock en 1969, donde conmovió a más de 100.000 personas que tras el movimiento “Flower Power” llevaron a ese lugar. Jimi Hendrix era el plato principal del día y convirtiéndose en la gran figura psicodélica.
Exactamente un año después el 18 de septiembre en Londres, Jimi muere de causas aún medio desconocidas en Londres. Esa noche había estado con su novia Monica Samarkand, que lo llevó al hotel y lo dejó allí. La versión más difundida fue que murió por asfixia por su propio vómito al mezclar alcohol y pastillas para dormir. Otra versión más reciente dice que, Michael Jeffery, lo asesinó haciéndole tomar pastillas y vino, ya que el guitarrista iba a despedirlo. Ya muerto el músico, Michael Jeffery podría cobrar el seguro de vida del artista, pero igualmente no fue confirmado.

“Live Fast, die young”
Aunque se nos haya ido demasiado pronto, su figura en nuestra mente va a ser difícil de esfumarse, ya que la marca que nos dejó en la música, aunque suene trillado, es imborrable.
"Valleys of Neptune", fue él último disco lanzado de la Jimi Hendrix Experienced, que rescata las últimas grabaciones de estudio de 1967 a 1969, recopilando temas inéditos y nuevas versiones de temas conocidos. Siempre bienvenido cualquier disco de Hendrix para los melómanos!
Si todavía no te hiciste tiempo para escucharlo, te recomendamos que te acuestes con tus mejores auriculares y dejes que la música de la leyenda invada tu cuerpo.
Leer más...

El Soldado: El tren de los fugitivos










El Soldado, es en realidad Rodolfo Luis Gonzalez y para los que aún no saben, adoptó este apodo por el mismísimo Indio en épocas que era plomo de los redondos, que lo vio vestido de militar cuando fue a un ensayo y le dijo “Ahí viene el soldado”.
Adentrándonos en el disco del mes, “Tren de fugitivos” es el primer disco de El Soldado, lanzado en el año 1997 que cuenta hasta con la aparición de Solari y Skay. ¿Quién no escucho “Ángeles de los perdedores” alguna vez? Un tema con el Indio que suena muy redondo, pero en su mayor parte porque su voz está plasmada en la melodía.

Rodolfo Gonzalez, tiene una gran raiz folk rock, con influencias de Neil Young, Bob Dylan y Tom Petty. Todo esto se escucha bien definido en el disco, con melodias con distorsión suave, a un ritmo moderado que acompañan la voz del solista a la perfección. Se nota un gran trabajo musical en cada tema.
Con respecto a la temática de las letras, se habla de cosas de la vida: amor, fracasos, calles y alguna que otra cosa, pero con muchas imágenes y metáforas que pintan en la mente paisajes.
Leer más...

Entrevista: Alberto Castillo (Pol Castillo)

Alberto Castillo, es un guitarrista y cantante de la banda blusera Pol Castillo. En esta entrevista el músico nos pudo contar como se internalizó en este arte, por qué su elección de la guitarra como su instrumento, cómo fue su adolescencia y varias cositas más que se irán desarrollando a lo largo de la nota.

Bajamos por Boulevard San Juan y cruzamos la cañada en pleno centro de la ciudad de Córdoba, caminamos un par de metros más y estábamos ya encontrándonos con Alberto Castillo en un bar tranquilo donde rápidamente entramos, nos sentamos en unos cómodos sillones y pedimos una cerveza bien fría que calmara la sed de esta primavera más calurosa de lo habitual.



Contanos, ¿A qué edad y cómo fue que arrancaste con la música?
Yo agarré una viola a los 11 influenciado por mis viejos, ya que mi vieja tocaba el piano clásico, mi viejo la guitarra y era trovador. Ellos ya no se dedican actualmente y de la familia soy el único que está de lleno en la música. Lo que es el blues lo saqué de mi vieja aunque yo empecé tocando folclore, pero parece que ella me veía triste con ese estilo y me dijo un día “Te voy a enseñar algo posta” y ahí fue que me dio para que toque la base de Boggie boggie, el famoso jazz en mi mayor, aunque ella no sabía que era blues, nunca se internalizó en el estilo. Realmente cuando la vi tocar la guitarra y vi esa base de viola se me reventó el mate, colgué los guantes con el folclore, lo que lamentablemente mi viejo sufrió. Pero lo que sí me pasó en ese tiempo es que yo era tan sordo que pensaba que todos los temas empezaban con las mismas notas. En esa época yo no conocía el blues me gustaba mucho el rock & roll y las progresiones de 1ra, 4ta y 5ta, mucho rock & roll clásico: The Beatles y Chuck Berry.

¿Y cómo fuiste avanzando luego después de ese comienzo?
Empecé con una criolla a los 11 y recién a los 17 me pude comprar mi primer viola, tenía unas ganas de tocar rock & roll, que me acuerdo que en la criolla hacía riffs re rockeros. Me compré una Aplausse que me costó $100, que ahora está tirada en la casa de mi vieja, no sirve para nada (Risas). A los 14 empiezo a tocar con gente, y empecé a formar las primeras banditas. Pero todavía no tocaba blues, porque lo empiezo a estudiar de en serio a los 17 y me meto de cabeza directamente a los 21 o 22. Pasé por un millón de bandas que ya ni me acuerdo los nombres. A los 14 hacíamos covers de los Beatles con los chicos del barrio, después formé unas banditas en el secundario, pero no pasaba nada además en esa época no había como ahora tanta difusión e información hacia la música. A los 16 armamos una banda con unos chicos de San Vicente, y tocamos ahí también en el barrio. A los 17 armé un par de bandas en barrio Juniors, porque era muy amigo de toda esa gente de la zona. Después vino Tres ases que la formamos con un amigo baterista que estuvo muchos años laburando juntos, luego vino Poker de ases, Reina de espadas y esta última fue como la protoPol Castillo. Ahí ya en el 2001 yo estaba comandando un par de proyectos así que le cambiamos el nombre, un amigo nos bautizó como Pol Castillo y que eso.

¿Cómo fuiste aprendiendo entonces a tocar?
Aprendí más que todo solo, mi viejo me enseñó unos cuantos acordes y yo ya pensaba que me sabía todo. Pensaba que todos los temas empezaban en mi mayor, era un sordo, tenía 14 años y era un desastre (Risas). Mi viejo me dijo “Basta, te voy a llevar a que estudies, sos muy malo” (Risas). Mi viejo me enseñó un par de acordes y me aferré a eso, pensé que ya estaba y nada que ver, cuando después fui a una academia pude aprender otras cosas aunque tampoco era muy buena. Fui un mes y medio o dos, aprendí los acordes básicos mayores y menores, séptimas y me largué solo. Además, después a los 17 fui a Radio Nacional a prender guitarra clásica, pero ahí tampoco no me enseñaban demasiado, así que bueno aprendía por intuición.

¿Qué guitarras tenés actualmente?
Tres Strato Fender, una Americana del ’91 y una Mexicana del ’94. Una Memphis Telecaster que le cambié el alma, le bajé casi 1 cm. el mástil.

¿Qué intérpretes admirás y te gustaría alcanzar?
Me gustaría tener la ductilidad de Robben Ford, me gusta muchísimo Gary Moore, lo he estudiado muchos años. Stevie Ray Vaughan que lo empecé a estudiar a los 17 y él creo que es el que más fácil me llegó. Tengo mucha influencia también de Santana. Eso es lo que la gente ve por ahí y me dice. Son guitarristas que me siguen influenciando actualmente. Yo soy un tipo que agarra un guitarrista y lo estudia. Agarro todos los disco, le paso una orejeada a cada tema, busco un poco de biografía del autor, para saber los altibajos, su vida personal su carrera artística, más o menos veo como va tocando. Una vez que veo el estilo general, empiezo a notar la forma de frasear. Empiezo a sacar fraseos y demás acordes, etc. Y de ahí uno va formando su propia personalidad artística escuchando mucha gente.

¿Alguna vez te despertó curiosidad tocar otro instrumento?
Si, intente tocar la armónica, super difícil. Intente aprender a tocar el bajo, y la verdad es que sirvo solamente para tocar la guitarra.

Después de una larguísima charla que se iba por las ramas y volvía a su eje sin parar, terminó la entrevista entre otros tragos de cerveza y ese maní infaltable. Alberto Castillo es un músico que tiene su trayectoria y parece seguir poniéndole el pecho a la música. Pronto su banda, Pol Castillo, después de un largo camino lanzará su primer disco que está en proceso de grabación actualmente en La Escuelita.


Leer más...